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11 de mayo de 2017

Cala del Molí K3 Sant Feliu de Guíxols [Via Ferrata]

Otras en Vía Ferrata Cala del Molí:



[Abril 2017]

Después de un día de turismo en la Fira Medieval de Hostalrich, hacemos noche en Sant Feliu de Guíxols para hacer, a primera hora de la mañana siguiente, la Vía Ferrata Cala del Molí K3, equipada por Albert Gironès. 

Es la segunda vez que hago este recorrido equipado, la última vez en Julio de 2015, para en esta ocasión introducir a Soraya en este particular recorrido ferratero sobre las aguas cristalinas de la Costa Brava. 


[Nos da la bienvenida el equipo local, las gaviotas]


[Amanece en el Puerto de Sant Feliu de Guíxols]

A primera hora, con las primeras luces, vamos a buscar la Vía Ferrata. Se llega des del Puerto de Sant Feliu de Guíxols siguiendo las escaleras que suben a la izquierda del mismo y las indicaciones, sin pérdida. 


[Aproximación y inicio de la Vía Ferrata. Carteles indicativos]

Como es un recorrido muy concurrido no perdemos el tiempo, nos equipamos y entramos. Descendemos la barranquera ya equipada con cable de vida y llegamos a pocos metros del nivel del mar, donde empiezan las grapas. 


[Empezamos]

[Descendemos a las primeras grapas]

El primer tramo, a pocos metros sobre el mar arrancan las primeras grapas. Como casi todo el recorrido, se trata de flanqueo constante que va rodeando las diversas rocas que afloran sobre el agua.

[Cala del Molí, por donde progresa la Vía Ferrata]

[Entramos en el primer tramo]

[Grapas del primer tramo]

[Rodeando las rocas sobre el Mar Mediterráneo, en todo su esplendor]

Progresamos por las grapas, superamos dos pequeños puentes, el primero sobre tabla y a continuación uno tibetano, y volvemos rodeando las rocas en busca del puente tibetano de unos 20m, que viene a dividir el primer del segundo tramo. 

[Rodeando en busca del puente tibetano]

El primer tramo de la vía ferrata no ofrece complicaciones, ronda el K2. Se llega con facilidad a la escapatoria entre el primer y segundo tramo en el que quien no se vea para continuar puede salir.


[Frente a nosotros el segundo tramo]

[Cruzamos el puente tibetano y nos situamos en el peñón de enfrente]

El segundo tramo, sin resultar difícil, progresa por una travesía en diagonal algo sostenida. Justo antes se prevé una escapatoria. Siguiendo el recorrido, con pasos ya de K3, se combinan grapas, cadenas y algún que otro paso de agarren en roca. Muy bonito, cabe reconocer. 

[Justo entre el primer tramo y el segundo]

[Se empieza a masificar la ferrata. Menos mal que hemos madrugado]

Se continúa por la diagonal, ganando algo de altura, para voltear el peñón una vez llegado a su punta y seguir resiguiendo la cala con el flanqueo constante a derecha. El entorno, el punto más pintoresco de esta vía ferrata, no deja de sorprender cuantas veces se repita este recorrido, y es que la combinación de actividad de montaña sobre el mar no deja de tener su encanto y la hace única en su especie. 

[Acabada la diagonal, volteamos en la punta y seguimos]

Seguimos por grapas hasta un segundo puente tibetano y tras otro volteo horizontal por las rocas de la cala, se encara en dirección a la salida, en lo alto de nuevo y justo des de donde habíamos iniciado.

[Travesía horizontal a buscar la salida, poniendo fin al recorrido]

En la salida, no deja de sorprenderme la cantidad de gente que se aglomera en el cable de vida de la Cala del Molí. Menos mal que lo habíamos previsto y por ello madrugado. Da que pensar sobre el aguante de las instalaciones ante tanto uso y desgaste en estos recorridos tan concurridos. 

[Masificación en la Cala del Molí]

[Huimos de la masificación que ya reina a media mañana. Contentos por la parte que nos toca]

Como es temprano, aunque venimos de ayer hacer Turismo en la Fira Medieval de Hostalrich, no dejamos escapar la ocasión de visitar un sector de escalada vecino y Escalar en Solius, donde dedicamos lo que queda de día a escalar en adherencia en su particular granito.

[Igual que nos han dado la bienvenida nos despiden. Hasta la próxima!]

22 de julio de 2015

CALA DEL MOLÍ K3. Sant Feliu de Guíxols [Vía ferrata]

Otras en Vía Ferrata Cala del Molí:
- Cala del Molí K3. Sant Feliu de Guíxols [Vía ferrata] [Abril 2017]



[Julio 2015]

Seguimos con la actividad y esta vez vamos a tachar una vía ferrata que teníamos pendiente: La Cala del Molí, de Sant Feliu de Guíxols, equipada por Albert Gironès.

Esta vía ferrata se podría decir que es única en su especie. Se sitúa en la costa y desarrolla su recorrido colgada sobre el mar, en dos tramos -un primero de dificultad K2 y un segundo tramo de K3 con un paso interesante de desplome mantenido- sobre las aguas cristalinas de la Costa Brava.

Aparcamos alrededor del aparcamiento del puerto de Sant Feliu de Guíxols -evitando la zona azul todo sea dicho- y seguimos los carteles que nos llevan al inicio de la vía ferrata en unos 20 minutos.

[Vistas del mar des del mirador]

[Carteles e indicaciones a la vía ferrata]

El inicio parte a la derecha y se empieza a bajar por sendero descompuesto por el que ya encontramos cable de vida que nos guía. Al llegar al fondo de la cala, a pocos metros del agua, hay grapas y una serie de tramos al principio muy asequibles, que ya va bien para ir calentando.

[Inicio de la vía ferrata]

[Equipados y al lío]

[Destrepe por sendero hasta las primeras grapas]


[Pocos metros sobre el agua vemos indicado el inicio de la vía]

Vamos progresando por los tramos de grapas y cruzando los distintos puentes que hay instalados. El tema de los puentes le da vida y así se consigue atravesar de peñón a peñón rocoso de la cala.

[El primer tramo para calentar]

[Peculiares sensaciones junto al mar]

Como decía, el primer tramo de la vía ferrata no ofrece complicaciones. Se llega con facilidad a la escapatoria entre el primer y segundo tramo en el que quien no se vea para continuar puede salir.

[Agua cristalina, así da gusto]

[El primer puente. Se pasa sobre un tronco]

[Y el segundo puente, éste tibetano]

[Por ahí ya vemos el segundo tramo. El leve paso con desplome]

[Seguimos las últimas grapas del primer tramo, que termina en otro puente tibetano]


[Llegando al puente]

[El puente tibetano con el que finaliza el primer tramo]

[Ya en el otro peñón, habiendo cruzado el puente]

[De ahora en adelante se coge algo de altura para darle más gracia a la vía]

[En la bifurcación donde está la escapatoria. Hidratarse y seguimos]

Continuamos a por el segundo tramo que ha de ser de algo más de dificultad, y la línea continua con un ligero desplome mantenido, ganando altura, grapa a grapa. 

[Seguimos las cadenas para subir el desplome, el paso más exigente de esta pacífica vía ferrata]

[Por ahí va la subida]

[Hay bastantes chapas para colgarse del descanso. Vamos del tirón a por el paso]

Siguen una serie de flanqueos y un par de puentes tibetanos, en progresión siempre horizontal ya bordeando el peñón marino. Las vistas son un regalo, un emocionante mirador al Mediterráneo. 

[Uno de los flanqueos]

[No estamos solos, nos vigilan de cerca]

[El puente tibetano más largo de la vía. Interesante]

[La cosa se va acabando, qué lástima...]

[Un par de flanqueos más por grapas y llegaremos al fin de la vía]

[Y voilá! Vía Ferrata completada]


[Fotos para el recuerdo. Buen equipo]

[Un buen día de montaña en la playa]

En aproximadamente hora y media se completa el recorrido, en nuestro caso a ritmo tranquilo y pausas para las fotos, disfrutando. Tiene su aliciente por esa mezcla de mar y montaña que ofrece.

Al acabar, salimos donde habíamos iniciado el recorrido. Objetivo conseguido!
Ya que estamos aquí aprovechamos el día para comer y darnos un buen baño por la tarde, que el calor ha estado presente y es lo que más apetece.